
¿Por qué no se separan?
¿Por qué no se separan?
Recientemente se me ha sugerido escribir un texto con respecto a la terapia de pareja. Coloquialmente se escucha la queja de que si no son felices porqué siguen juntos, incluso ideas como luchar por la relación o superar las adversidades toman sentido cuando de parejas se trata.
Sobre lo último, se abre una incógnita en mi cerebro: ¿será que como algunas teorías lo mencionan, debemos ver a la pareja como un nuevo Yo formado por las aportaciones de cada uno? ¿O será más bien un solo Yo, resultado de la fusión de dos personas que se aman apasionadamente?
Creo que tengo una visión miope al respecto, en especial cuando la terapia de pareja se trata. He visto gente sumamente bien intencionada para que la relación se perpetúe, muy a costa de la propia felicidad y en beneficio del otro, esperando siempre cumplir con el dicho "amor con amor se paga". He visto gente también que en su entendimiento de sus vínculos aplica el dicho "cuando el dinero falta el amor sale por la ventana".
En ese sentido, no se note mucho mi amargura para con este tema, más bien quiero señalar que cuando el amor se convierte en una guerra de fuerzas; por ejemplo:
Alguien a quien debe cumplírsele todos sus caprichos
Alguien que no ama por no soltar los privilegios que por ser quien es socialmente se le han asignado
Alguien que no ve el problema del cual su pareja se está quejando
Cuando alguno de estos casos sucede, mi pregunta gira en torno al Amor: ¿será suficiente decir te amo, cuando mi intención es que el otro cambie? O como también lo dicen los budistas, ¿cuánto veneno debo tomarme para que el otro reciba lo que merece?
Ante estos callejones sin salida me gusta señalar que, si bien es cierto, la pareja no ha venido a resolvernos algo en especial, sino a hacernos más llevadero el camino... ¿qué puede ser suficiente para que los juegos de poderes bajen?
Por desgracia, como terapeutas a veces desenfocamos a los realmente inocentes: los HIJOS. Si los papás no pueden detenerse a hacer acciones de adultos en favor de quienes más AMAN, ¿qué pueden esperar del otro?
Psic. Edgar Gámez